lunes, 9 de noviembre de 2015

ESCOBEANDO POR SERRA DA GROBA

Esta vez me toca escribir sobre una experiencia nueva para mí, y que volvería a repetir sin duda. Hace unos meses que ya tenía en mente correr el Trail Trans Serra da Groba como en las dos primeras ediciones. Habían sido dos años con unas condiciones climatológicas complicadas. Mucho agua el primer año, a lo que hubo que añadir mucho frío en el segundo, cosa que complicó muchos pasos por regatos convertidos en riadas y que el primer año cogió por sorpresa a la organización. Pero para muchos del equipo esta fue una verdadera aventura y la prueba se convirtió en fija para nuestro calendario. 
Para eso había estado entrenando todo el verano, contando con pruebas que serían entrenos enfocados hacia esta, para quitarme la mala sensación que me había dejado la del año anterior, por la forma en que acabé. 
Sin embargo, a pesar de haber entrenado duro y tener buenas sensaciones en otras carreras los dos meses anteriores, creo que al final me pasé de vueltas y tomé la decisión de coger un descanso y no participar en la Groba.
Varios eran los compañeros Coutadas que colaboraban y siendo esta una prueba de bastante envergadura necesitaban cuantas más ayuda mejor, así que sin la presión de competir (aunque sea contra uno mismo) decidí echar una mano y cuando Luis me dijo que necesitaban un corredor escoba para acompañar al que ya tenían en la prueba de 55 kms ahí fui yo. 
Creo que no lo pensé muy bien, estaba agotado y aún con un ritmo menor los 55 kms no te los quitaba nadie, así que  mi preocupación era la de no cumplir con ellos.
El día antes fuimos a la recogida de dorsales y a la charla técnica. Esperaba que me dieran algunas instrucciones y me presentaron a Suso, el otro escoba, que sería mi compañero de fatigas al día siguiente. 
Al acabar la charla técnica pudimos conocer la trayectoria y aventuras del grandísimo corredor vasco Zigor Iturrieta, que participaría en la prueba de 55 km. La verdad es que ya no me sorprende ver como son estos grandísimos deportistas; gente cercana con la que puedes compartir tiempo cuando coincides con ellos en diferentes carreras, cosa que hace que amemos aún más este deporte.
Llegó el día D y tocaba madrugón pero sin el estrés de tener que llevar el cuerpo a tope, para Baiona me fui.
La verdad es que se ven las cosas de otra manera. Te preocupas de llevar lo necesario, por que sabía que iban a ser más de 10 horas perdido por ahí, pero sin tensión.
 

A la llegada al pabellón ya nos juntamos algunos Coutadas, sin embargo hoy sólo los llevaría en el corazón.








Como siempre buen ambiente, saludos a unos y otros, amigos y conocidos por todas partes.


Se acerca el momento de la salida y la gente va pasando el control de material. Yo espero con Suso al final de todo y en cuanto dan la salida empezamos. Que sensación esta de salir con tranquilidad, cosa que cualquier otro día te dejarías llevar por la masa con la tensión y que muchas veces pagamos.

Los primeros kilómetros los hacemos todavía de noche acompañados de los frontales, cruzando las callejuelas de la Villa y dando una vuelta al Parador para ya empezar al lío subiendo. Yo voy buscando ya a los corredores de cola para saber a quienes acompañaremos y cuando aún no acabamos de dar la vuelta al Parador ya vemos como la cabeza empieza a subir; Zigor, Amandio, Marcos, Liébanas....son los cracks que imagino que ahí van.
Pronto se nos hace de día y cuando pasamos por detrás de La Virgen de la Roca acompañamos a Quirina, con la que haremos unos cuantos kilómetros, ya que aunque no se encuentra mal físicamente está desganada y no tardará mucho para que nos díga que está pensando en abandonar.
Durante el recorrido intentamos animarla y conversamos con ella para ver si cambia de idea. Cuantas veces no nos pasa eso en carrera?


 Por suerte este año podemos ver la belleza de la costa desde lo alto de Baredo y para llegar al primer avituallamiento tenemos que correr a lo largo de riachuelos y senderos increíbles. Primer punto hecho. Salimos del avituallamiento de Baredo y ya no falta mucho para que salgan los participantes de la prueba de 25 km.







De camino a Chan da Lagoa vemos que los primeros de la prueba "corta" nos alcanzan y Dani Corvo va a la cabeza, que así acabaría como ganador absoluto. Yo voy pendiente para ver cuando llegan los primeros Coutadas y espero ver a Gerardo, Chema o René y por que no, Chema Explosiones, que en breve nos alcanzarían. Casi juntos nos adelantan primero Gerardo, René al que insulto un poco pero siempre desde el cariño y Chema. Un poco más tarde llegaría Chema explosionado y poco a poco podría animar a casi todos los Coutadas de la prueba corta hasta que se dividieron los caminos.



















A Laura nos la encontrabamos en todos los rincones con la cámara de fotos como reportera más dicharachera, y así llegamos a Chan da Lagoa. Allí tomaríamos un caldito y comeríamos algo para reponer fuerzas, pero nuestra acompañante Quirina decidía abandonar, así que tocaría apurar el ritmo para acompañar el final de carrera. Aún estaríamos un rato parados charlando con Esteban al que luego nos encontraríamos en casi todos los avituallamientos y caminos, corriendo de un lado para otro y en muchos otros a Luis, preocupado por como se iba desarrollando la prueba y consultando con nosotros en muchas ocasiones para saber por donde iba la cola de carrera, cual general organizando a sus tropas en la batalla.

Saldríamos de Chan da Lagoa con ritmo vivo para localizar al último corredor de nuestra prueba y poco después nos encontraríamos con Unai, un chico de cerca de Bilbao el cual ya había participado en las dos anteriores ediciones y con el que junto a otro grupete, iríamos alternando hasta el final. Menudo crack este Unai, un tipo que con su ritmo diesel ya se había acabado todas las pruebas grandes a las que todos soñamos acudir; UTMB, Ehumilak, y una buena lista. Este, junto con Zigor, habían venido con un grupete majo desde diferentes puntos de Vizcaya.

 
Algo que me alegró enormemente fue encontrarme en tres ocasiones esas pancartas animando al equipo. Pero que grandes sois Coutadas.Así fueron pasando los kilómetros, por suerte sin ningún incidente, que dieron para charlar de unas cuantas cosas con mi compañero Suso, al que no conocía y al que espero encontarme en más ocasiones. Qué gran tipo este Suso, el cual participó también en el marcaje y con el que ya aprovechamos para ir recogiendo los banderines que se usaron para marcar parte del recorrido y también la basura que nos encontrábamos. 


Creo que los posibles problemas de marcaje que pudieron existir el año pasado, tras la cantidad de cintas, carteles y banderas usadas, y viendo los comentarios positivos en las redes sociales, fueron inexistentes, pero aún así pudimos comprobar como había carteles que habían sido rotos a propósito por algún antisocial que por desgracia encontramos a menudo.


Llegamos al avituallamiento del km 34 en Torroña y allí está Laura, la cual ya no sabe los miles de fotos que lleva hechas a nuestros corredores.


Aupa Unai



 Durante el camino nos avisan que Liébanas, que corría escapado de Zigor y Amandio, se había tenido que retirar. Sabemos que es un buen corredor, pero nos extrañó que no fuera tanteando a esos dos grandes, aunque quizás esa hubiera sido la única forma de ganar. Y en este punto se retiró nuestro compañero Marcos. Sabemos que el trabajo es duro y el descanso importantísimo para rendir, así que ahora toca descanso y volverás dando guerra como siempre.
Ya nos informan que al final entran juntos en meta Zigor y Amandio en un ejemplo de deportividad que hace tan grande este deporte.

Poco a poco deboramos los kilómetros, y antes de llegar al penúltimo avituallamiento ibamos alternando con Unai y su paso firme, al cual si nos parabamos un momento lo perdíamos rápidamente, y otro corredor, Ricardo, al cual veíamos más agotado.

Sin embargo en el avituallamiento de A Granxa, a falta de poco más de 10 km para terminar, Ricardo tiene que tumbarse 10 minutos para intentar recuperar un poco ya que no se encuentra bien. Con la cabezonería que nos caracteriza decide seguir sin la objeción del equipo médico que allí se encontraba. Le avisamos que ahí le toca una subida con una gran pendiente pero ahí va. De nuevo allí estaban Luis y Esteban, omnipresentes. Nosotros también seguimos recogiendo cintas durante la subida y sabiendo que Ricardo va bien acompañado estamos tranquilos.

Pronto los cogeríamos y ya fuimos con ellos hasta el final. El pobre Ricardo estaba preocupado por no llegar dentro del tiempo de corte, pero Unai le prometió que entrarían juntos antes de cerrar y así sería. Un par de kilómetros antes de llegar cogeríamos a mi amigo David, al que al principio de la prueba le dije que no lo quería ver, pero no hizo caso y juntos entraríamos por Baiona escoltados por bicicletas y quads de la organización. Aplaudidos por la gente que por la zona vieja se encontraba, llegaríamos hasta la meta animados por los claxons de quienes nos escoltaron y recibidos como campeones. ENHORABUENA.
Suso, para el año repetimos verdad?


Sin formar parte de la organización, y desde un simple voluntario quiero salientar no sólo el trabajo de días anteriores, que es mucho, si no el del propio día de la prueba de todos los que lo hicieron posible y como no, en especial a mi compañero de fatigas Suso, que se el trabajo que tuvo antes, durante y tendrá después de la prueba y a mis compañeros de equipo, Laura, Esteban y Luis, que no pararon en ningún momento y que demuestran que en nuestro Coutadas hay gente muy grande.
 





Reacciones:

3 comentarios:

rene cidras dijo...

Grande alberto y gracias X los insultos, me hacían falta para coger confianza 😀

Mariano dijo...

Muy bien Alberto, estas son las cosas que hacen equipo y hacen grande al Coutadas, te felicito y me alegro que distrutaras el Sabado, te lo mereces.

chema figue dijo...

Que razón tenía yo, de que tenías que hacer esta crónica. Bravo bravo

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