miércoles, 7 de octubre de 2015

Duatlón cross Desafío Courel 10-40-5. Probando nuevas modalidades. Por Luis







Mi amigo Esteban está de cumpleaños el 3 de mayo. Este año Vanessa, su novia, me comenta qué puede regalarle relacionado con el deporte. Por aquellas fechas me pongo a ver qué pruebas hay para que le pueda regalar una inscripción y allá me encuentro con esta prueba novedad este año y de cabeza le digo “regálale la inscripción a este duatlón cross en el Courel, Laura y yo vamos a ir” La verdad es que Laura y yo todavía no nos habíamos apuntado, pero acabamos haciéndolo (no podía ser de otra manera)
Fueron pasando las semanas y una vez prácticamente terminado el calendario de carreras de montaña (circuito GMTA en mi caso) procedemos a acometer esta nueva prueba. La zona la conozco bastante bien pues ya he participado en varias carreras en el Courel. Como la parte de bicicleta es la que más me preocupa y viendo que eran 40km con más de 2.000m de desnivel positivo decido ir un par semanas antes a reconocer el terreno porque pinta que va “a dar que roer” pero esta parte la voy  a obviar de esta crónica porque si no se haría muy larga. Vamos a ir directamente a la prueba.
El viernes 18 por la tarde arrancamos Esteban, Laura y yo con nuestras 3 bicis a cuestas del Volvo rumbo al Courel. Después de 2 horas y media llegamos al colegio de Seoane a tiempo de recoger los dorsales.
Con la bolsa de corredor ya en nuestro poder nos vamos para Paderne donde teníamos alquilada la casa rural Casa Rodrigo. Preparo una buena perola de pasta con atún y salsa de tomate que nos zampamos los 3 sin mayor problema y al rato salgo de nuevo hacia Seoane a esperar a Alberto, Lucía y David que compartíamos casa y no sabían donde quedaba Paderne. Entre unas cosas y otras nos acostamos sobre la 1 de la madrugada y a las 6:30 había que estar en pie (en estos lides ya se sabe que siempre se duerme poco)
Suena despertador, nos enfundamos el mono de triatlón, preparamos bolsa con los atuendos para la transición, buen desayuno y venga camino hacia Seoane.
Una vez en Seoane descargar bicis, comprobar que todo está correcto, colocamos las bicis en la zona de transición. La verdad que en este aspecto no había mucho problema porque éramos poco más de 30 participantes.
Foto pre carrera, calentamiento y para la zona de salida.



Arrancamos el primer sector de carrera de unos 10km de longitud subiendo hacia la zona de Mercurín. Me coloco en las primeras posiciones y voy subiendo en el primer grupete de cabeza. En el lugar donde había que abandonar el sendero por el que íbamos el corredor que iba justo delante de mía en cabeza que no era otro que Rubén Velázquez (campeón de España de la modalidad) duda por donde es, le indico y en ese momento cojo la cabeza de la carrera y así me mantengo durante todo el sector de 10km de carrera. Voy a ritmo cómodo pero pensando que para ser la primera vez que me enfrento a un duatlón cross  y habiendo participantes de nivel que vienen por detrás de mí algo estoy haciendo mal.
Sin darle demasiadas vueltas sigo a lo mío y llego al avituallamiento que hay a mitad de recorrido, bebo un poco y a seguir.
Al rato veo por detrás está muy cerca Rubén, me alcanza y compartimos los últimos km a ritmo cómodo e incluso entablamos conversación. Entre otras cosas me quedo con el comentario que hizo. El terreno aquí en Courel es muy técnico y hay uno que vino con una bici rígida de todo, a lo que tuve que responder que ese “loco” era yo, su respuesta “¿y cómo vienes con eso?” previamente ya le había comentado que lo mío era correr y que seguro que en el sector de bici me iban a pasar muchos, sobre todo con las zonas técnicas que había en el sector de bici.
Llegamos a la transición juntos y con margen sobre los demás corredores. En la transición ya me di cuenta lo que es estar “ducho” en estos temas, aún no había yo terminado de quitar las zapatillas y Rubén ya estaba arrancando con la bici.



Yo arranco a mi ritmo con la bici consciente que me esperaba una buena paliza y la gran parte del tiempo de la prueba.
Nada más empezar tenemos que afrontar la subida hormigonada que une el colegio con el resto de la aldea de Seoane, esto ya te pone la “patata” a ritmo.
A continuación tocaría coger la ruta de senderismo denominada nº 4 que llevaría hacia Paderne, sendero con tendencia ascendente con repechos de mucha pendiente y con mal firme (pizarras grandes) que obliga a llevar la bici por la mano en muchos tramos y hacen los primeros km un suplicio.
Llegados a Paderne tendríamos que acometer unos 4km por carretera porque el recorrido original estaba bloqueado en varias zonas por árboles caídos a causa del temporal habido esa misma semana (menos mal porque el recorrido original seguía siendo un infierno)
A todo esto comentar que en primer tramo camino a Paderne me alcanzan un par de participantes y en el tramo de asfalto nos alcanzan un par de ellos más. Dos de ellos se van delante, yo decido seguir tranquilo a mi ritmo ya que la bici no es lo mío y no sé cómo van los demás. Una vez dejamos el asfalto nos quedarían unos km de ascensión esta vez por pistas de buen firme y muy rodables para después acometer unos km de pista en descenso donde si te dejabas ir alcanzabas buenas velocidades (en torno a 50km/h en mi  caso). Durante esta bajada alcanzo al corredor que hasta ese momento iba segundo, llevaba la bici por la mano, rotura de cubierta y hasta el avituallamiento a esperar a que lo fuesen a buscar, es lo malo de la bici de montaña…



Al final de la zona de bajada se llegaba a la aldea de Seceda para seguir unos metros por carretera hasta coger la segunda zona de ascensión, ésta más larga que la anterior pero de muy buen firme, solo hacían falta fuerzas para subir a buen ritmo. Al inicio de este sector veo que llega un corredor, a los pocos metros subiendo por la pista me adelanta a un ritmo endiablado y pienso “cómo va este tipo”. Era Raúl Morla, que acabaría quedando segundo clasificado en la general.
Yo sigo a lo mío, en ese momento voy quinto, pegado al cuarto, el segundo y tercero no van lejos, Rubén jugando en otra liga súper aventajado.
Finalizada la zona de subida solo quedaba bajar hacia Seoane, primero por pista descubierta, después entre castaños, paso por Mercurín y sendero técnico hasta el colegio de Seoane para la segunda transición.



Llego a la transición en cuarta posición justo cuando arranca el tercer participante a correr. Hago la transición lo más rápido que puedo y arranco a buen ritmo. Las piernas responden bastante bien porque veníamos de una zona de bici bajando con lo cual no estaban muy cargadas y empiezas a correr bajando del colegio. Al rato te desvías por sendero subiendo hacia monte Cido. Voy subiendo a un ritmo no muy alto pero alegre intentando alcanzar al tercer corredor. Lo veo al rato, empiezo a apretar un poco más y lo alcanzo al poco. Sigo subiendo a buen ritmo por si hubiese posibilidad de alcanzar al segundo (al primero imposible). Llego al avituallamiento, bebo y pregunto cómo es lo que queda de recorrido y cuánto me saca el que va delante. Me comentan que toca bajar y una parte final por asfalto y que el segundo me llevará unos 3 minutos.
Dejo el avituallamiento y me lanzo Monte Cido abajo pensando, “si no me la pego, el tercer puesto no debería perderlo, vamos a intentar cazar al segundo” Durante la bajada no lo veo en ningún momento, llego al asfalto e intento coger ritmo fuerte, quedan unos 2km por asfalto hasta la meta. A falta de unos 500m veo al segundo corredor, apreto algo el ritmo pero cuando estaba a poco de alcanzarlo estábamos prácticamente en meta con lo cual el apretón que le metió él hizo imposible que lo pudiese alcanzar entrando en meta unos segundos por detrás.





Al final tercer clasificado en la primera prueba de esta modalidad, contento por las sensaciones, sabiendo que tengo que mejorar mucho en el sector de bici (cosa que intentaré hacer)
Repongo fuerzas en el avituallamiento y al rato llega Esteban del sector de bici para acometer la última parte de carrera, le comento como es lo que queda, que se tome con calma la subida que después es todo favorable.



Espero que llegue a meta y como Laura todavía está en la bici pensamos que nos daría tiempo a ir a ducharnos y volver para verla llegar y asisitir a la entrega de premios.

Cuando llegamos de vuelta a Seoane Laura está ya en el último sector de carrera acompañada por Lucía y Alberto que estaban haciendo todo el recorrido juntos.





Los premios ya los habían entregado pero yo no me quedé sin mi trofeo ni sin la foto junto al ganador Rubén (Raúl ya se había marchado, por eso adelantaron la entrega de premios programada para cuando hubiesen finalizado todos los participantes la prueba)



Esperamos a que terminen Laura, Lucía y Alberto y les entreguen los premios a ellas porque fueron las dos únicas valientes que se enfrentaron a tal reto, en ambos casos también su primera participación en un ducross.



Sin más recogemos bicis y nos vamos para Paderne a que se duchen ellos. Mientras tanto yo ya había liado a Cuña que no había podido ir al ducross por temas de trabajo para pasar su inscripción al maratón de BTT de la semana próxima, en cuanto me confirma que OK ya me inscribo yo también ya que al mejor clasificado en la combinada de las 2 pruebas le regalarían una bici Boamorte edición especial valorada en más de 2.500€ y había que intentarlo (Rubén no iba a participar en el maratón BTT con lo cual había posibilidades, pocas pero había) Bajamos de nuevo a Seoane de nuevo a tomar algo antes de volver a Paderne a cenar unas pizzas que habíamos comprado y que tuvimos que calentar en el micro porque no tenían horno en la casa rural (menudo chicle jejeje)
Sin más a descansar, por la mañana desayuno, recoger la casa y rematar la mañana con ruta de senderismo por Devesa de Rogueira, bocadillo de tortilla francesa en Seoane y rumbo para casa.


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